jueves, 11 de febrero de 2010

El monolito en 2001: A Space Odyssey

Existen 3 apariciones del monolito en la cinta, las cuales no son casuales, sino que simbolizan la transición de la humanidad hacia el siguiente estado evolucionario. La primera manifestación, se da cuando nuestros antepasados aún no han desarrollado la capacidad de la inventiva. Una vez que aparece el monolito, a uno de los protohumanos le surge la ingeniosa idea de utilizar un hueso como arma. Ha nacido la técnica, la cual le permitirá a la raza humana progresar al siguiente escalón evolutivo: El homo Sapiens, nosotros.

Esta progresión es representada magistralmente por Kubrick. Volvamos a la escena en que el protohombre utiliza el hueso para matar a un animal. Después de haber inventado la primera arma, lanza el hueso hacia el cielo y, a medida que éste asciende hacia lo azul, se transforma en un vehículo espacial, grácilmente danzando en el espacio al ritmo del Danubio Azul.

Con imágenes y sin diálogo alguno, Kubrick ha sumarizado, con exquisita concisión, miles de años de evolución. La metáfora es clara: La técnica se convierte en tecnología; el arma primitiva, inventada a raíz de una mezcla de intuición e incipiente razón, deriva en una invención capaz de alcanzar los cielos, ideada merced al desarrollo de la capacidad racional y el conocimiento sistemáticamente amasado gracias a ésta.

Habiendo el hombre (y la mujer ) dado este gigantesco paso evolucionario, representado mediante la capacidad de ir más allá de la Tierra (nuestro Pálido Punto Azul en el Espacio, como la llamaría Carl Sagan), se revela el 2do monolito, el cual se halla enterrado en la Luna. Teniendo el hombre ya la capacidad de surcar el cosmos, puede alunizar y extraer el monolito.

Éste envia una señal hacia Júpiter, en donde la nave espacial que es enviada a investigar (apropiadamente llamada Discovery), encuentra el 3er monolito, que marca la transición hacia el estado final del proceso evolutivo (digo proceso, en lugar de progreso, porque la evolución no es necesariamente sinónima de progreso): La conversión del hombre en superhombre (ubermensch). Como podrás ver, la aparición de los monolitos es coincidental con la transición de la humanidad entre peldaños evolutivos.

Y en pocas palabras, esa es la interpretación usual del film de Kubrick. Cualquier otra interpretación es igualmente válida: El mismo Kubrick afirmó que la película era deliberadamente vaga en detalles, siendo su propósito sembrar dudas, incitar preguntas, pero no aportar respuestas. Kubrick no brinda soluciones fáciles; cada espectador debe alcanzar su propia interpretación, como lo evidencia su siguiente aseveración, “Si alguien entendió 2001, hemos fallado miserablemente” (traducción de memoria, puede no ser exacta, pero la idea de lo que quiso transmitir yace allí).

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